Educación canina básica en casa
Cinco lecciones cortas para enseñar a tu perro su nombre, sentarse, echarse, esperar y venir cuando lo llamas, con refuerzo positivo.
Cómo aprende tu perro: refuerzo positivo y el marcador
Los perros repiten lo que les trae algo bueno. En eso se basa el refuerzo positivo: premiar en el momento exacto la conducta que queremos ver más.
- Premios pequeños y sabrosos: trocitos del tamaño de una lenteja. Puedes usar parte de su ración diaria para no sumar calorías.
- Un marcador: una palabra corta como "¡bien!" o "¡sí!" que dices justo cuando hace lo correcto, y enseguida das el premio.
- Sesiones cortas: 3 a 5 minutos, una o dos veces al día. Termina siempre con algo que le salga bien.
Ejercicio: di tu marcador y dale un premio, diez veces seguidas, sin pedirle nada. Así aprende que la palabra anuncia algo bueno.
Evita los castigos físicos y los gritos: generan miedo, dañan el vínculo y no le enseñan qué sí hacer.
Su nombre y mirarte
Antes de cualquier orden necesitas su atención. Vamos a lograr que su nombre signifique "mírame, que viene algo bueno".
- En un lugar tranquilo, di su nombre una sola vez.
- Cuando te mire, marca ("¡bien!") y premia.
- Repite 5 a 10 veces por sesión, en distintos lugares de la casa.
- Cuando responda siempre, practica con algo de distracción: en el patio o durante el paseo.
No repitas el nombre muchas veces si no responde: acércate, haz un sonido para llamar su atención y premia cuando te mire. Y nunca lo llames para algo que no le guste (como retarlo).
Sentado y echado
Usaremos un premio como señuelo para guiar su cuerpo.
Sentado
- Pon el premio frente a su nariz y súbelo despacio hacia atrás de su cabeza.
- Al seguirlo con la nariz, su trasero bajará. En cuanto toque el suelo: marca y premia.
- Después de unas repeticiones, haz el mismo gesto con la mano vacía y premia desde la otra mano.
- Cuando lo haga con el gesto, agrega la palabra "sentado" justo antes del gesto.
Echado
- Desde sentado, lleva el premio desde su nariz hacia el suelo, entre sus patas delanteras, y luego un poco hacia adelante.
- Cuando apoye los codos en el suelo: marca y premia.
- Si se levanta, empieza de nuevo con más calma; premia también los avances parciales al principio.
Quieto y esperar
"Quieto" le enseña autocontrol, útil para la puerta, la comida o cruzar la calle. Se construye con las tres D: duración, distancia y distracción, subiendo una sola a la vez.
- Pídele "sentado", di "quieto" mostrando la palma de la mano y espera 1 segundo. Marca y premia en su lugar.
- Sube la duración de a poco: 2, 3, 5, 10 segundos.
- Luego da un paso atrás y vuelve a premiar. Después dos pasos, y así.
- Usa una palabra de liberación ("¡listo!") para indicarle que ya se puede mover.
Si se levanta, no lo retes: vuelve a un nivel más fácil. Ejercicio diario: pídele que espere sentado mientras le dejas el plato de comida, y libéralo para comer.
Venir cuando lo llamas y pasear sin tirones
La llamada
- Dentro de casa, agáchate, di su nombre y "¡ven!" con voz alegre, y retrocede un par de pasos.
- Cuando llegue a ti, celebra con un premio de alto valor (algo que le encante).
- Practica en el patio y luego en lugares cerrados más grandes, siempre con correa larga en espacios abiertos.
Regla de oro: que venir a ti sea siempre lo mejor que le pasa. Nunca lo llames para retarlo o para terminar algo que disfruta sin compensarlo.
Paseo sin tirones
- Premia cuando camina a tu lado con la correa suelta.
- Si tira, detente. Avanza solo cuando la correa vuelva a estar suelta.
- Déjalo olfatear: oler cansa mentalmente y baja la ansiedad.
¡Terminaste el curso! Sigue practicando unos minutos al día. Si tu perro tiene miedo, reactividad o agresividad, busca a un educador canino o a un veterinario etólogo.
Contenido educativo general. Si tu mascota tiene miedo, agresividad o algún problema de salud, consulta con un médico veterinario o un educador profesional.